VIAJE A UZBEKISTÁN

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Viernes 14 de septiembre: Khiva-Bujara

Khiva Hoy hemos quedado con Daniela a las doce para ir a Bujara así que, hasta entonces, pasamos la mañana visitando los monumentos de Khiva. Los hemos visto al amanecer, al atardecer... pero siempre por fuera, así que ha llegado el momento de ver qué esconden en su interior.

Entramos al Kukhna Ark, fortaleza y residencia de los gobernantes de Khiva. Fue construida originalmente en el siglo XII y ampliada en el XVII. Luego subimos a oscuras los 87 altos escalones del minarete de la mezquita Juma (en una foto del dia 12) para contemplar la vista de la ciudad antigua desde arriba, como las cúpulas azules del cercano Mausoleo de Pahlavon Mohammed (año 1326).


Khiva Gato en Khiva
Mausoleo de Pahlavon Mohammed Habitante del Ark


Vendedores de fruta Antes de salir hacia Bujara decidimos dar una vuelta por el bazar para comprar agua y algo de fruta. Hasta Bujara hay más de 450 kilómetros por una carretera que parece amenazada con desaparecer bajo los dos grandes desiertos que la flanquean: el Karakum o "arenas negras" y el Kyzylkum o "arena rojas". En todo el trayecto no cruzaremos prácticamente ninguna población, así que hay que aprovisionarse por si acaso.


Viajamos los tres en una furgoneta y vamos bastante anchos. Eso sí, se nota que estamos en el desierto: mitad de Septiembre y el sol aprieta que da gusto. Atravesando el desierto Durante la primera parte del trayecto, a ratos, se puede ver a lo lejos el valle del río Amu-Darya, una franja verde en medio de la arena. De repente, la carretera atraviesa unos tres kilómetros por Turkmenistán. No tenemos visado, así que vamos un poco expectantes a ver que ocurre. No tenemos ningún problema en los puestos fronterizos hasta que un militar uzbeko empieza a hacernos preguntas a la entrada de este país...total que solo quería conversación en inglés, y acabamos enseñándole fotos de Zaragoza y de la familia! :) Por lo demás, un largo recorrido amenizado por controles policiales, alguna yurta (tienda de nómadas) con sus dromedarios y... arena, muuuucha arena...

Llegamos a Bujara de noche. Buscamos hotel y rápidamente a descansar que el día de hoy ha sido largo.


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